domingo, 12 de febrero de 2012

Mi palabra favorita: VALENTÍA

Creo que mi palabra favorita de la lengua española es valentía. La he elegido porque yo personalmente me siento identificado con ella. Con valentía, coraje, y otros valores juntos he conseguido objetivos que me he propuesto, con ganas y esfuerzo.
Me acuerdo de una excursión de cinco horas, cuando tan solo tenía cinco años. Con mucha valentía me lo propuse y a pesar del cansancio, lo conseguí. El descenso ya no es difícil comparado con la subida. Así que creo que sobre todo con valentía y esfuerzo puedes llegar muy lejos y superar obstáculos que te propones.
En Inglés, también tengo una palabra favorita: "Possibilities". Es una palabra que no solo fonéticamente me gusta, si no que forma parte de un poema que leí en un libro y enseguida me gustó.

"LIFE IS FULL OF POSSIBILITIES"

Life is full of possibilities.
It can be boring, repetitive, frustating,
but it can also be thrilling and magical.
It all depends on you.
Under the same sky you can see stars
or frightening darkness.
You choose your possibilities.
Sometimes you are right,
sometimes you are wrong,
but the best is always to come
because life is full of possibilities.

Para mí este poema da a entender que la vida es bella, que tenemos que ser optimistas, con buena actitud para afrontar los problemas, superar los retos y alcanzar los objetivos.


EXCURSIÓN AL "GRA DE FAJOL"

Era verano, estábamos de vacaciones en la montaña. A mamá le entusiasma todo lo relacionado con ella y tengo que reconocer que me ha contagiado un poco su afición.
Nos levantamos pronto, miramos por la ventana de la buhardilla y comprobamos que el día iba a ser tranquilo y soleado. El cielo estaba despejado y ni una hoja se movía.
Era el día ideal para hacer cima en el "Gra de Fajol".
Como es una estación de esquí subimos hasta el punto más alto con el telesilla. Después emprendimos la marcha hasta la collada. El camino, aunque era de subida gradual lo hacía bien, sin cansarme.
Una vez llegamos a la collada vi hacia mi izquierda la montaña que debía subir y me quedé atónita. Era empinada, muy empedrada, escarpada. Me preguntaba cómo la iba a subir. Entre el optimismo de mi madre, que me repetía que era cuestión de fuerza mental porque la física ya la tenía y el poema que me vino en mente "La vida está llena de posibilidades" me propuse alcanzar mi objetivo.
A medida que íbamos subiendo yo me repetía a mí misma que podía, que llegar dependía de mí, de mi esfuerzo. El que se esfuerza obtiene resultados.
Me venían pensamientos positivos pero también negativos: estaba cansada, me dolían las piernas, tenía calor, sudaba, tenía sed. La respiración era rápida. Tuve que aprender a respirar porque si no respiras bien descontrolas la situación y puedes tener ansiedad.
Unos cuantos pasos empinados y ya volvía a sacar el aliento. No importaba el tiempo decía mi madre, poco a poco y ve disfrutando del paisaje.
Continuamente preguntaba cuánto faltaba para llegar a la cima. ¡Cómo me hubiera gustado descansar a medio camino! Pero sabía que no era mi objetivo. Un poco más, me decía, valdrá la pena tanto esfuerzo y sudor, me repetía a mí misma: tú puedes, tú lo vas a conseguir porque ése es el camino correcto y el objetivo. Soy valiente, yo puedo hacerlo. Y así, paso a paso subiendo a través de un camino pedregoso llegamos por fin a la cima. ¡Qué maravilla! pensé, realmente ha valido la pena, la vista a todo el valle era espectacular. Nunca lo olvidaré. Sobre todo que el esfuerzo y la valentía y entusiasmo que demuestra uno es importante para conseguir objetivos en la vida.

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